Conoce que es la microbiota intestinal

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Se oye mucho hablar de la microbiota intestinal y, aunque es un tema de actualidad, no todo el mundo sabe muy bien en qué consiste. Para saber más sobre ella es preciso ser conscientes del gran impacto que tiene en la función del colon, tanto en la salud como en las enfermedades, además de la relación crítica que hay entre la dieta, las bacterias y la calidad de vida. Por este motivo, también es necesario aproximarse a la revolución en el plano tecnológico que se ha producido a la hora de entender el mundo microbiano natural. La biología molecular lo que ha hecho es invadir el campo de la microbiología intestinal. Una vez dicho esto, vamos a saber qué es realmente la microbiota intestinal.

¿A qué se le llama la microbiota intestinal?

Para saber más sobre este tema no quisimos jugárnosla y preguntamos a los profesionales de Probactis. Nos contaron que el intestino grueso es la zona que se encuentra más colonizada del tracto gastrointestinal, donde hay hasta 1012 bacterias por gramo de contenido intestinal en los seres humanos sanos. Nos definieron la microbiota intestinal como el conjunto de bacterias que viven en el tubo digestivo del ser humano.

¿Cuáles son las características de la flora intestinal?

Entre las bacterias más importantes destacan los bacreroides, bifidobacterias, lactobacilos, clostridios y enterobacterias. El análisis de la microbiota intestinal posibilita el conocimiento de cómo se encuentra la flora de nuestro intestino.

¿Cuáles son las funciones de la microbiota?

Este es un ecosistema de gran complejidad donde muchas especies de bacterias lo que hacen es degradarse y fermentar los sustratos que se escapen a la digestión en el propio intestino delgado de tal forma que se va a metabolizar el equivalente energético de entre quince y cuarenta gramos de carbohidratos.

Los productos de la fermentación bacteriana del sustrato que llegan al colón son los denominados AGCC o ácidos grasos de cadena corta y también una serie de gases. Actúan como una fuente de energía para las células de la mucosa intestinal y reducen el PH del colón.

Existiendo la moda que hay de dietas bajas en carbohidratos, es vital entender lo importante que son y el concepto de alimento funcional. Este tipo de alimentos se va a dirigir a funciones en concretas del organismo de manera positiva por la gran presencia de ingredientes que pueden mejorar la salud.

Hablamos de unos alimentos que cuentan con un ingrediente que no va a sufrir de cambios importantes mientras que transita por el intestino delgado, sino que va a llegar al colon, en donde se usará por la microbiota, así lo que hace es producir metabolitos que van a influir beneficiosamente en los procesos fisiológicos y de carácter bioquímico.

¿Qué es la fibra dietética?

Mucha gente oye hablar de este tipo de fibra y de su estrecha relación con la microbiota intestinal, por lo que vamos a contarte más sobre ella. La fibra dietética nutre a la microbiota intestinal y es un alimento funcional que es muy famoso y está dividido en soluble e insoluble. Las fibras solubles incluyen la goma guar, pectina, psilio o el glucano b. Todo ello lo que hace es afectar a las fracciones de colesterol total y de LDL. Tanto la celulosa como la lignina son fibras insolubles que tienen la principal responsabilidad sobre el volumen de las heces. La fibra dietética puede llegar a tener un papel de gran protección en la enfermedad diverticular o en el cáncer colorrectal.

Existen más alimentos funcionales como son los fructanos o el almidón resistente que en modelos animales, lo que termina por afectar a las fracciones que son ricas en triglicéridos.

Tips para el cuidado de la microbiota intestinal

Existe un nuevo enfoque para prevenir las patologías de colón y es usar prebióticos y probióticos, lo que añade una serie de microorganismos vivos al tracto gastrointestinal o sustancias que van a mejorar una serie de componentes de la flora que existe.

  • Probióticos: Este tipo de probióticos tienen gran potencial a la hora de prevenir y tratar las infecciones mediante rotavirus, la mala absorción de la lactosa y de las alergias alimentarias. Si hablamos de los prebióticos, podemos decir de ellos que son muy beneficiosos de cara a reducir la obesidad, mejorando el control de la diabetes no insulinodependiente, así como reduciendo el riesgo de padecer otras enfermedades cardiovasculares.
  • Nutrición: Cuando se quiere que la microbiota esté en buen estado, es necesario que se incluyan algunos de los alimentos siguientes en la dieta: cebollas, ajo, diente de león, patatas, trigo, centeno o plátanos, por ejemplo.