¿Se deben limpiar los alineadores dentales?

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Mi padre se acaba de arreglar la boca y me están surgiendo ahora un montón de dudas sobre el tema. Una de las cosas que más me han surgido estos días es si los alineadores dentales deben limpiarse. Yo imaginaba que sí, pero no sabía todos los problemas que podrían originarse en caso de no hacerlo. Y de eso quiero hablar contigo, porque me parece super interesante y considero que es algo que todos tendrían que tener en cuenta.

Algunas personas se relajan con la limpieza de los alineadores y luego aparecen problemas que podrían evitarse con un poquito de cuidado diario. Por eso hoy quiero contarte qué son los alineadores, cómo se usan, cómo limpiarlos bien, qué pasa si no lo haces y algunos consejos prácticos que os pueden venir de lujo.

 

¿Qué son los alineadores dentales y para qué sirven?

Básicamente, son férulas transparentes que se colocan en los dientes para moverlos poco a poco y corregir su posición. Son como una alternativa moderna a los brackets tradicionales. La gran ventaja es que casi nadie se da cuenta de que los llevas puestos… salvo tú, claro.

Se usan cuando los dientes están torcidos, hay huecos entre ellos o la mordida necesita ajustes. Cada alineador mueve los dientes solo un poquito, y después de un tiempo lo cambias por el siguiente. Así, paso a paso, los dientes se van acomodando a la posición correcta. La clave es llevarlos las horas que indica el ortodoncista, normalmente entre 20 y 22 horas al día. Eso significa que solo puedes quitártelos para comer o beber algo que no sea agua y para limpiarlos.

Otra cosa importante: los alineadores se quitan y puedes limpiar tus dientes como siempre. Esto es un gran plus frente a los brackets, que no se pueden quitar y que complican la limpieza.

 

¿Por qué hay que limpiarlos?

Si no los limpias, en pocos días se pueden acumular restos de comida, saliva y placa bacteriana. Esto provoca mal olor, manchas y hasta problemas de encías o caries. Hay gente que se descuida y termina con inflamación o irritación en las encías, algo totalmente evitable.

Además, si los alineadores se manchan, pierden parte de su discreción. La gracia de estos aparatos es que pasan desapercibidos, y si se vuelven amarillos o sucios, eso se nota. Por eso mantenerlos limpios no solo cuida la salud, sino que también mantiene la sonrisa bonita mientras dura el tratamiento.

Otro punto que muchas personas no tienen en cuenta: los alineadores sucios pueden no encajar bien. Si no encajan, los dientes no se moverán de la forma correcta y el tratamiento se retrasa. Así que limpiar los alineadores es algo que influye directamente en que tu boca se arregle más rápido y sin complicaciones.

 

Cómo limpiar los alineadores correctamente

No hace falta complicarse, pero hay que hacerlo bien para no estropear los alineadores y mantener tu boca sana. Lo ideal es limpiarlos varias veces al día, sobre todo después de comer y antes de ponértelos otra vez.

  1. Cepillo exclusivo: Ten un cepillo solo para los alineadores, no uses el de tus dientes. Así evitas que se pasen bacterias de otras partes de la boca. El cepillo debe ser pequeño y de cerdas suaves. Pasa el cepillo por todas las partes del alineador, incluso por los bordes, donde más se acumula la suciedad.
  2. Agua tibia y jabón neutro: Solo necesitas eso para dejarlos limpios. No uses pasta de dientes ni productos fuertes, porque pueden rayar el plástico y quedarse restos. Tampoco uses agua caliente, que puede deformarlos. El jabón tiene que ser neutro, nada de olores fuertes o químicos, solo lo suficiente para quitar la saliva y la suciedad.
  3. Sin apretar demasiado: No hace falta frotar con fuerza. Movimientos suaves son suficientes. Si aprietas mucho puedes doblarlos o deformarlos y entonces no encajan bien en los dientes.
  4. Pastillas específicas: De vez en cuando, puedes sumergir los alineadores en agua con pastillas diseñadas para limpiar férulas. Esto ayuda a quitar bacterias y malos olores que no se van solo con el cepillo. No hace falta hacerlo todos los días, con una o dos veces a la semana es suficiente.

Y algo importante: limpia los alineadores antes de ponértelos. Nada de enjuagarlos rápido y listo. Si quedan restos de comida, se quedan pegados a la boca y pueden generar mal olor o problemas de encías.

Siguiendo estos pasos, tus alineadores se mantienen limpios, transparentes y funcionan bien durante todo el tratamiento.

 

Consecuencias de no limpiar los alineadores

Si alguien se salta la limpieza, los problemas aparecen rápido. He visto varios casos, y todos tienen cosas en común:

  • Mal olor: Lo más evidente. Si no limpias los alineadores, el olor aparece en pocas horas y es bastante desagradable.
  • Manchas y decoloración: Se vuelven amarillos o marrones, lo que indica acumulación de bacterias. Pierden la discreción que tienen al principio.
  • Encías irritadas y caries: La placa que se acumula puede causar inflamación y sensibilidad. Si se deja mucho tiempo, incluso pequeñas infecciones.
  • Tratamiento más lento: Los alineadores sucios o deformados no encajan bien. Esto retrasa el movimiento de los dientes y alarga el tratamiento.

En resumen, no limpiarlos no solo afecta a la estética, sino también a la salud y al resultado final.

 

Qué puedes comer y beber con los alineadores puestos

Una regla clara: mientras lleves los alineadores puestos, lo único que deberías beber es agua. Cualquier otra bebida puede mancharlos, desde café hasta refrescos, y eso no se ve bien.

En cuanto a la comida, siempre hay que quitárselos antes de comer. Incluso picar algo pequeño con ellos puestos puede dejar restos atrapados y favorecer bacterias. Por eso es mejor quitarlos siempre que vayas a comer, aunque sea un snack rápido. Después de comer, cepilla tus dientes antes de volver a colocarlos. Esto mantiene todo limpio y evita problemas de olor o bacterias.

 

Mantén la rutina diaria

La clínica Ortodoncia Gran Vía 51, en Madrid siempre aconseja limpiar los alineadores al mismo tiempo que te cepillas los dientes. Así no separas las rutinas y te aseguras de que todo quede limpio de una sola vez. Además, nos dicen que, siempre que no los lleves puestos, los guardes en su estuche. Esto evita que se pierdan y los mantiene limpios hasta el próximo uso.

Si estás fuera de casa y necesitas limpiarlos rápido, hay una manera muy sencilla. Solo enjuágalos con agua tibia y pasa el cepillo exclusivo durante un par de minutos. No hace falta usar jabón, con quitar los restos visibles es suficiente. Esto evita que se acumulen bacterias o restos de comida mientras no puedes hacer la limpieza completa.

Otra idea práctica para viajes o días largos fuera de casa es llevar pastillas limpiadoras individuales. Con un vaso de agua y la pastilla puedes desinfectar los alineadores en pocos minutos. No hace falta hacerlo todos los días, pero es perfecto para emergencias o cuando no puedes limpiar los alineadores a fondo.

Siguiendo estos pasos, mantienes tus alineadores limpios y tu boca sana sin complicarte, incluso cuando no estás en casa.

 

Cómo cuidar los alineadores a largo plazo

Más allá de la limpieza diaria, hay que cuidar los alineadores para que duren lo que deben y funcionen bien:

  • Evita calor intenso: Nada de dejar los alineadores cerca de radiadores, hornos o en el coche al sol. El plástico se puede deformar y perder su forma.
  • No uses productos agresivos: Nada de alcohol, blanqueadores ni pasta dental normal. Esto raya el plástico y lo deja más sucio.
  • Cambia los alineadores cuando toque: Cada férula tiene un tiempo de uso recomendado. Usarla más tiempo puede hacer que no encaje bien y ralentizar el tratamiento.
  • Limpia también el estuche: El estuche donde guardas los alineadores debe lavarse de vez en cuando con agua y jabón neutro. Así no se transfieren bacterias a los alineadores.
  • No los muerdas ni juegues con ellos: Evita morderlos, doblarlos o manipularlos con fuerza. Esto puede deformarlos y afectar cómo se ajustan a los dientes.
  • Revisa que no tengan grietas: Antes de ponértelos, fíjate que no tengan pequeñas roturas. Si hay grietas, no los uses, porque pierden efectividad y pueden lastimar las encías.
  • Evita exponerlos a productos químicos: No los pongas cerca de limpiadores fuertes, perfumes o desinfectantes. Pueden dañarse o mancharse.

Si sigues estas indicaciones, los alineadores se mantienen limpios, transparentes y efectivos durante todo el tratamiento.

 

Como ves, realmente no tiene nada de complicado mantenerlos limpios

Lo mejor es integrar la limpieza en tu rutina diaria, así no se convierte en un problema y evitas todos los inconvenientes que mencioné antes. Además, es un gesto sencillo que ayuda a mantener tu boca sana y tu sonrisa bonita mientras llevas el tratamiento.

Ya has visto que los alineadores deben limpiarse siempre, y un poquito de esfuerzo diario evita problemas mayores y hace que el tratamiento funcione mejor y más rápido. Mantenerlos limpios es una inversión mínima de tiempo para un beneficio enorme.

Así que, aunque a veces dé pereza, merece la pena dedicarle esos minutos. Tu boca y tu sonrisa te lo agradecerán.